¿Quien sigue Duarte?

JORGE CEBALLOS

Transcurrieron 23 días desde que Moisés Sánchez Cerezo fue sacado de forma violenta de su vivienda en Medellín, la noticia o telenovela armada por el procurador Luis Ángel Bravo Contreras, tuvo su triste final éste domingo 25 de enero: el periodista, activista y luchador social, fue asesinado, degollado y desmembrado desde el día de los lamentables sucesos.

No ha transcurrido ni un año del cruel asesinato de Gregorio Jiménez de la Cruz, el reportero de villa Allende en Coatzacoalcos quien pagó con su vida por las denuncias realizadas en ese lugar, cuando el gremio periodístico de Veracruz, tiene que digerir otra muerte violenta de uno de sus miembros.

El Veracruz en donde solo roban frutsis y pingüinos, solo existe en la imaginación de quien debería de velar por la integridad de todos los veracruzanos, Javier Duarte de Ochoa pasará a la historia como el gobernante más enfrentado con los trabajadores de los medios de comunicación.

Tan solo hay que recordar que en cuatro años y dos meses que lleva al frente del poder Ejecutivo de Veracruz, 11 periodistas han sido asesinados, a nivel internacional la entidad ocupa el nada honorable primer lugar en peligrosidad para quienes nos dedicamos a la labor informativa.

Javier Duarte es señor de horca y cuchillo, se siente tan poderoso que un día puede asegurar que alguien que hace periodismo desde una trinchera personal, no es periodista y sí conductor de un taxi, lo cual no es no es denigrante y mucho menos ningún delito.

Moisés Sánchez Cerezo, se convierte en una estadística más de este convulso Veracruz, en el cual sus autoridades poco o nada hacen para garantizar la seguridad no solo del periodista, sino de todos los veracruzanos que viven a merced de la delincuencia, quizá Javier Duarte de Ochoa no sufra de inseguridad ante el numeroso séquito de guardaespaldas que lo cuidan día y noche a él y sus funcionarios.

Luis Ángel Bravo Contreras, tardó 23 días para armar todo un rollo telenovelero, un script bien cuidado, porque desde el cinco de enero, se rumoraba que Moisés Sánchez Cerezo había sido asesinado, sin embargo, no lo querían dar a conocer ante la visita del presidente Enrique Peña Nieto, y luego, porque se venía el registro de los candidatos a las diputaciones.

El papel protagónico de este asesinato y nuevo revés al gremio, presuntamente recae en Omar Cruz Reyes alcalde de Medellín y a quien Moisés Sánchez Cerezo criticaba en su semanario La Unión, el coprotagonista Noé Rodríguez Martínez.

Pueden tener ya al asesino material y quizá en próximos días al intelectual, pero ¿tendrá cara Javier Duarte de Ochoa para seguir cacareando que en Veracruz solo roban frutsis y pingüinos? Seguramente no.

Quienes nos dedicamos al periodismo en Veracruz y quizá en todo México, estamos hartos, cansados, hastiados de tantos atropellos y de gobernantes falsos y fantasiosos como Javier Duarte.

¿Quien sigue Duarte? Es la interrogante que tenemos al menos un sector del gremio en Veracruz.